¡Viena es un amor a primera vista!
El viaje empezó el viernes en un tren hotel. Nunca en mi
vida había viajado en cama en un tren y fue una experiencia de lo más curiosa. Sobre
todo para Nana, que le toco la litera de arriba y tuvo que trepar para poder
acceder a ella. Dormir en el tren dentro de una cama es bastante raro, a mi me
gusto, pero en cada frenazo tienes la sensación de que vas a caerte de la cama.
Llegamos a las 5:15 a Bratislava, desayunamos en la estación
(un desayuno no apto para quien tenga el colesterol alto pues eran tres huevos
con bacon) e hicimos tiempo hasta que fue una buena hora para visitar un
poquito la ciudad. Recorrimos el centro histórico y los alrededores del
Castillo y la verdad es que es una ciudad encantadora. Bueno lo recorrimos, tras un pequeño error en el autobús que terminó conmigo y con
Nana atravesando unas vías para cambiar
de dirección.
A las 11.30 nos reunimos con María ( otra voluntaria europea
que vive en Bratislava y es de Georgia) y nos fuimos a Viena. Tras una hora y
media en tren, llegamos a Viena sin tener ni idea de cómo llegar al Centro o
que ver. Seguimos a la gente a la salida de la estación nos subimos a un tranvía y desde ese momento
yo empecé a alucinar. La ciudad es preciosa, no sabía por dónde empezar hacer
fotos. Cada edificio era precioso y todo
estaba decorado para navidad.
Ese día aprovechamos para ver el centro histórico y los
monumentos más importantes del centro de la ciudad. Cada vez que descubríamos un nuevo sitio nos íbamos
enamorando un poquito más de la ciudad. Que decir que terminamos cansadísimas.
El domingo fuimos a visitar el palacio de Sisí Emperatriz
que es impresionante. Recordé aquel vestido de Sisi que me cosió mi madre
cuando era pequeña. No entramos dentro, pero visitamos los jardines que pese al
invierno eran preciosos.
Después fuimos a comer, a ver el mercado de navidad y
comprar algún recuerdo de la ciudad. Y por la tarde de vuelta a la nevada Stará
Lubovna, cansadas, pero con un recuerdo
estupendo de una inolvidable aventura.
Gracias a María y a Nana por este viaje!!Y a Ben por acogernos
en su casa!
Bonitas las fotos de Viena, que jardines!!
ResponderEliminarY la catedral así de iluminada? Curioso!!1